1 min de lectura · Sistemas
Empezar por lo que ya funciona
Identificá qué sistema conserva clientes, productos, inventario y movimientos. La integración debe respetar esa responsabilidad. Duplicar reglas de negocio en un asistente crea una segunda versión que puede quedar desactualizada.
API, eventos y lectura controlada
Una API puede ofrecer consultas y operaciones explícitas. Los eventos o webhooks notifican cambios. Cuando no hay una interfaz completa, puede evaluarse una lectura autorizada o un intercambio de archivos, con límites claros de actualización.
Separar consulta de escritura
Empezar con consultas reduce la cantidad de decisiones irreversibles. Las escrituras necesitan permisos acotados, validación, trazabilidad y manejo de reintentos. El sistema debe reconocer si una operación ya se realizó.
Validar con un recorrido pequeño
Elegí una operación útil: consultar disponibilidad, preparar un pedido o clasificar un documento. Probá los errores del proveedor, la falta de datos y los cambios de estado antes de habilitar más acciones.
Prepará un mapa de integración
- Identificá al responsable del ERP y las interfaces disponibles en el plan contratado.
- Separá los datos que se van a consultar de las acciones que podrían modificarlos.
- Acordá cómo detectar reintentos, registrar errores y volver al proceso manual si la conexión falla.
¿Cómo aplica esto a tu operación? Un primer diagnóstico ayuda a identificar datos, tareas y controles antes de construir.
